domingo, 7 de diciembre de 2008

Truman Capote



"Empecé a escribir cuando tenía 8 años: de improviso, sin inspirarme en ejemplo alguno. No conocía a nadie que escribiese y a poca gente que leyese. Pero el caso era que sólo me interesaban cuatro cosas: leer libros, ir al cine, bailar claqué y hacer dibujos. Entonces, un día, comencé a escribir, sin saber que me había encadenado de por vida a un noble, pero implacable amo."


Truman Streckfus Persons nació en Nueva Orleans, el 30 de septiembre de 1924. Por la separación de sus padres paso gran parte de su infancia en Alabama, acompañado de 4 ancianos. Allí nacería su pasión por lo que él posteriormente llamaría "un estilo de ver y oír" , la literatura.


Junto a Hemingway (que lo odiaba profundamente), quizá el escritor más famoso americano del pasado siglo. Maltratado por su madre, que no soportaba su manifiesta homosexualidad, y su negación para los estudios, ser refugió en la escritura, alentado por su profesora Catherine Wood, convirtiéndose en el niño prodigo de las letras americanas.


Todo el mundo conoce su obra "A sangre fría", la cual sería el máximo exponente de su genio, pero particularmente disfruté más leyendo su cuentecito que publicó en la revista " Madmoiselle" títulado ""A Christmas Memory, One Christmas & The Thanksgiving Visitor" y traducido al español con el nombre de "Un recuerdo navideño".


Recuerdo que leí "A sangre fría" cuando tenía 18 años, el libro pertenecía a una colección de libros de bolsillo de la editorial bruguera (famosa por sus tebeos), era parte de una colección de 100 títulos, encuadernada con pastas duras en unos colores chillones, e impresa en un papel infame, pero con un precio que me podía permitir. Creo que era el número 1 de la colección y no recuerdo cual era el 2 que le acompañaba en la promoción de lanzamiento. Cuando tenga un rato subiré a bucear en la buhardilla para localizarlo, que estas amnesias puntuales me producen desazón. De momento he localizado en la red la imagen del libro y me ha agradado constatar que en ocasiones mi memoria funciona.



El impecable estilo de Capote, incrementó mi pasión por la literatura. Por eso decidí dedicarle un momento en este rincón, no cómo homenaje que no lo necesita, si no por volver a recordar tramos recorridos.



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2 comentarios:

AqUÍstOYyO dijo...

Aunque lo tengo en la colección que comentas, debo haberlo leído en un libro de la biblioteca pública, porque yo tenía algo menos de 18 (sé que fue antes de entrar en la universidad) y soy mayor que tú.

Me encanta recordar esas lecturas de otras vidas. Gracias.

Arturo dijo...

Estos teletransportes al pasado agarrado al recuerdo de un libro, me gustan. Será que me estoy haciendo viejo.